Felipe Berrojo, para Tomás Teresa León “se trata de una figura que pasará a la historia del arte con la aureola de precursor…como introductor del arte barroco en Castilla”.

Según el mismo autor en el archivo de protocolos de Medina de Rioseco, aparecen contratos de sus obras en los que se dice ser natural de Paredes de Nava, sin conocerse el año de su nacimiento. El día 12 de mayo de 1676, se redacta un documento a propósito del reconocimiento de unas casas para el convento de las religiosas trinitarias en el que consta que tiene una edad de cuarenta y ocho años, lo que situaría su fecha de nacimiento en torno a 1628.

Este arquitecto paredeño intervino en obras arquitectónicas de gran importancia y calidad: Fachada de la Iglesia de la Pasión, hoy Museo de Pintura (Valladolid); Bóvedas de impresionante yesería de la Iglesia de Santiago (Medina de Rioseco); Capilla funeraria en honor de Matías Moratinos Santos, obispo de Segovia, sepulcro de arcosolio y posiblemente el decorado del camerin, todo ello en la Iglesia de San Fructuoso (Villada); la fachada del lado Norte del Monasterio de San Zoilo (Carrión de los Condes). En su tierra natal se conoce como fruto de sus manos la Capilla de las Religiosas Brigidas, aunque también se le atribuye el trazado de toda la obra.

El 1 de Enero de 1694 hace testamento en de Medina de Rioseco, donde desde muchos años antes tenía establecida su residencia (en la calle del Pescado de esta ciudad tuvo su taller durante mas de 25 años), muriendo poco después. A través de las obras que se conservan en esta ciudad, puede deducirse que se trató de un artista desconocido pero en posesión de un arte maduro. Otro importante artista paredeño a la sombra de Manrique y los Berruguetes.